Contrato de exclusividad con una inmobiliaria: ¿vale la pena?
Cuando encargas la venta de tu piso a una agencia, una de las primeras decisiones es si firmar en exclusiva o no. No hay una respuesta única, pero conviene entender qué implica cada opción antes de firmar.
Qué es un contrato de exclusividad
En un contrato de exclusividad, el propietario encarga la venta a una sola agencia durante un periodo determinado, normalmente de tres a seis meses. Durante ese tiempo, ninguna otra inmobiliaria puede comercializar la vivienda.
Sin exclusividad, en cambio, puedes trabajar con varias agencias a la vez, y solo cobra la que consigue la venta.
Ventajas
- Más inversión en marketing. Una agencia que no compite con otras por la misma vivienda puede dedicarle más recursos: reportaje fotográfico profesional, mejor posicionamiento en los portales o visitas virtuales.
- Más implicación. El agente tiene un incentivo claro para vender, filtrar a los compradores y defender el precio.
- Una sola imagen en el mercado. El piso aparece con un único anuncio y un único precio. Cuando la misma vivienda se publica varias veces con precios distintos, los compradores desconfían y tienden a negociar a la baja.
Desventajas
- Menos flexibilidad. Durante el plazo pactado dependes de una sola agencia, aunque no estés satisfecho con su trabajo.
- Cláusulas que conviene revisar. Algunos contratos incluyen prórrogas automáticas o establecen que la agencia cobra aunque vendas tú directamente a un comprador que no ha traído ella. Merece la pena leerlos con calma.
Cuándo conviene firmarla
La exclusividad suele compensar cuando la agencia te presenta un plan concreto (qué va a hacer, en qué plazos y cómo te va a informar), cuando el plazo es razonable y cuando el contrato permite rescindirlo si no se cumple lo acordado.
Si una agencia te pide exclusividad sin explicar qué aporta a cambio, es mejor seguir buscando.
Cómo lo planteamos en Inmofam
En Inmofam trabajamos con y sin exclusividad, y la exclusividad tiene mejores condiciones: nuestros honorarios son del 3 % del precio de venta, frente al 3,5 % sin ella, con un mínimo de 3.000 € y precios más IVA en ambos casos. Si decides confiarnos la venta en exclusiva, lo notas también en lo que pagas.